Testimonios


Armonización geopática de ático en Ripollet

Esa noche dormimos súper relajados, hasta mi marido se fue al medio de la cama que siempre dormía en el precipicio.

Después yo me he notado que ante las situaciones de estrés familiar, me he contenido mejor. Ah! Y mi planta ha empezado a echar pequeñas raices.

Noemí D.


Armonización geopática de masía del s. XVII en Sant Vicenç de Castellet

Desde la armonización que hizo Maribel han habido grandes cambios en mi hogar. Particularmente con el tema prosperidad, han aparecido nuevos proyectos de trabajo sin buscarlos, hay más armonía, más alegría y dormimos mucho mejor.

La gente que viene a visitarnos dice que la casa “desprende muy buenas vibraciones”.

Estoy muy contenta y siento que ha habido un antes y un después de la limpieza.

Martina B. (Espai Ca la Margarita)


Armonización geopática de local comercial

Después de la limpieza, se ha sentido calma, motivación para hacer cosas nuevas (continué el mural de la sala), los clientes nos han venido a agradecer la terapia que les habíamos hecho,… ha habido un gran cambio, te agradezco enormemente el trabajo realizado y por supuesto que lo recomiendo a todas las personas que amo.

Eva M. (Estima Productes Ecològics)


Armonización geopática de piso en 2ª planta, Ripollet

Pues realmente mi gata estuvo oliendo todo el piso y sobretodo en los sitios donde había chimeneas y ya no estaban. Yo quizás me noté diferente la primera noche, como si “algo” hubiera cambiado (tenía corriente de agua justo atravesando la zona de nuestras cabezas en la cama). Mi marido también notó diferencia. Un descanso más confortable.

MªCarmen B.


Armonización geopática de casa unifamiliar, Ripollet

Yo solicité una limpieza geobioenergética antes de entrar a vivir en una vivienda comprada. Por tanto, no puedo hacer apreciaciones en cuanto a la vida diaria en ella. Però si puedo decir que una vez hecha la limpieza desapareció la sensación de humedad y al día siguiente al entrar en casa me invadió una sensación de tranquilidad y me emocioné hasta tal punto que lloré.

Sílvia M.