Energía negativa por vecinos


Si eres fan de El Señor de los Anillos, como yo, habrás identificado de quién es la casita de la foto 🙂 Buscando fotos en pixabay para ilustrar este artículo, la vi y no pude resistirme. Y pensarás, “¿¿qué tiene que ver esa foto con el título del artículo??” Pues mucho, mucho… Porque Bolsón Cerrado es un buen ejemplo para ilustrar lo que significa el concepto de “energía negativa por vecinos”.

Edificios de viviendas y afectación por vecinos


Normalmente no vivimos en casas aisladas, lo normal es tener vecinos más o menos cerca. Incluso pared con pared, en el caso de los bloques de pisos, y también arriba y abajo. Las ciudades están formadas por grandes conglomerados de edificaciones con muchas viviendas. La energía negativa por vecinos es aquella influencia proviniente de ellos (de forma consciente o  inconsciente) que está afectando a tu vivienda. Sería algo así como la contaminación acústica, las molestias por ruido, etc. Pero aplicado a la parte energética.

Energía generada de forma inconsciente

Recuerdo una vivienda en la cual testé un 60 sobre 100 de influencia negativa por vecinos. Al preguntarle a la propietaria si tenía problemas con alguien, me comentó que entre los vecinos había muchas enemistades. Que incluso las reuniones de la comunidad eran peligrosas porque habían llegado a agredirse físicamente.
Así que toda esa energía de violencia, agresividad, enemistad… flota en el edificio, afectando a los vecinos con mayor o menor intensidad.
Otro ejemplo podría ser que en alguna vivienda cercana hubiera una gran bolsa de negatividad, sin que haya conflictos con el exterior. Y como la energía traspasa paredes, si esa cantidad de energía es lo bastante grande puede salpicar a las viviendas colindantes.

Energía generada de forma consciente

En otra ocasión testé altos niveles de afectación por vecinos en un piso en el que, aparentemente, no había conflictos a nivel comunitario (que supiera la propietaria). Pensando de dónde podría provenir, me comentó que ella vivía en un piso considerado el “caramelito” del bloque, y que alguna vecina deseaba que ese piso fuera para alguno de sus hijos, cosa que al final no pudo ser. Pero quizás, tuvieran litigios o no, esa vecina nunca aceptó la realidad. Y cada vez que pensaba en ese piso recordaba lo mucho que le hubiera gustado tenerlo… No deja de ser un tipo de “enganche” energético que, en este caso, afectaba a la propietaria. Y que hubo que cortar. Otro ejemplo típico, más común en viviendas unifamiliares, es la típica “pelea por los lindes” de la finca con el vecino de al lado. Muchas veces es difícil llegar a un acuerdo y alguna de las partes acaba quedando descontenta… y el conflicto sin resolver queda flotando por ahí.

El caso de Bolsón Cerrado


Volviendo al caso de la imagen, esa vivienda era codiciada por los parientes de Bilbo Bolsón, quienes nunca llegaron a aceptar que él fuera el propietario. Aprovechando su larga ausencia durante sus “aventuras”, lograron difundir el bulo de que había muerto y que, por tanto, como herencia la casa les pertenecía a ellos. Imaginad cuánto tiempo tuvieron que dedicar esos personajes a planearlo, y mientras tanto en sus pensamientos estaba siempre la casa y su propietario.
Y no eran buenos pensamientos precisamente, de amor y de amistad.
Pues a ese tipo de energías me refiero cuando hablo de influencia negativa por vecinos. Espero que te haya gustado este artículo (un poco atípico). Con amor,
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