Limpia tu aura antes de irte a dormir


De pequeños nuestras madres nos perseguían con la cantinela de que nos laváramos los dientes después de comer, que nos laváramos las manos antes de cenar, y que nos fuéramos bien limpitos a la cama.

Ya de adultos no nos tiene que perseguir nadie para que nos lavemos (¿a quien no le gusta darse un bañito relajante antes de dormir, o al menos una ducha rápida?). 

Todos tenemos consciencia de que la limpieza y la higiene son fuentes de bienestar.

Pero hay que acordarse de limpiar también lo que no se ve...

Al igual que mantenemos unas pautas de higiene para nuestro cuerpo, ya es hora de tomar consciencia de la importancia de tenerlas también para nuestro cuerpo sutil.

Limpiar nuestra energía es tanto o más importante que limpiar nuestro cuerpo físico.

¿Por qué?

Porque tener un aura sucia, una energía sucia, nos acabará pasando factura.

En forma de malestares emocionales y psicológicos, que si se sostienen durante mucho tiempo pueden acabar cristalizando y dando lugar a dolencias físicas.

Especialmente, antes de dormir.

Cuando nos vamos a dormir nuestro cuerpo físico entra en un estado de descanso destinado a la regeneración celular.

Todos los mecanismos fisiológicos de nuestro cuerpo que se activan al dormir, están diseñados para favorecer la recuperación de nuestros órganos, músculos y sistemas.

Nuestro cuerpo deja de estar enfocado en el afuera para enfocarse en sí mismo. Para autocuidarse.

Por otro lado, nuestra psique también se regenera. Nuestros pensamientos se ordenan, clasifican y se estructuran. Muchas vivencias pasan del inconsciente al consciente, a través de los sueños. 

El cuerpo astral, al liberarse del cuerpo, puede entrar en otras realidades más sutiles y tomar contacto con otras entidades astrales.

Si nuestros cuerpos sutiles están muy sucios, “nos llevaremos pegotes” de energía enganchados que nos harán, por un lado, más difícil nuestra experiencia nocturna (por resonancia podremos entrar en contacto con seres del bajo astral, tener pesadillas o dificultad para conciliar el sueño) y por otro lado, entorpecerán la regeneración celular de nuestro cuerpo físico.

Limpia tu aura antes de dormir

Para evitar eso, únicamente hay que establecer una pequeña rutina de limpieza energética antes de dormir.

Al igual que nos acordamos de lavarnos los dientes o ponernos la crema hidratante.

Limpiar tu energía es una buena práctica que te ayudará a dormir mejor, o al menos, “cargarás con menos peso” a la hora de irte a la cama.

Puedes usar la rutina que prefieras, con la que te sientas más a gusto. Yo soy partidaria de no darlo todo masticado, ya que estoy segura de que cada uno de nosotros tiene la capacidad suficiente para crear sus propias protecciones.

Pero si no tienes ninguna y no se te ocurre nada, puedes usar ésta, por ejemplo:

Realiza varias respiraciones profundas, poniendo tu conciencia en el momento presente.
Imagina que estás conectado/a desde tu corazón, hasta el centro del corazón de la tierra. Y desde tu corazón, hasta el centro del corazón del universo. Te sientes conectado con el Cielo y la Tierra.

A cada respiración, visualiza que la energía sucia que rodea tu cuerpo se va hacia la Tierra, como si te dieras una ducha. Puedes imaginarla como un humo gris o marrón, que poco a poco desaparece, para ser transmutada por la Tierra.

A cada respiración, te sientes más limpio/a.

Puedes finalizar imaginando que desde el Cielo te baña una luz pura y brillante, del color que primero te venga (puede ser que necesites un color u otro en función del momento). 

Gracias, gracias, gracias.

Con amor,

Maribel.

 

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