Mis experiencias con las almas bloqueadas o fantasmas


En este artículo me gustaría hacer una recopilación de los casos que me he ido encontrando a lo largo de mis armonizaciones.

En primer lugar, que quede claro que he ido a armonizar viviendas normales.

Como tu casa o como la mía.

De momento no me han llamado propietarios de hoteles encantados ni dueños de mansiones fantasmales.

Así que si estás esperando encontrar emociones fuertes… ¡siento decepcionarte! Todo lo que te voy a contar es tan mundano como lo que te puedas encontrar en cualquier patio de vecinos.

Las Almas bloqueadas.

Cuando le explico al propietario/a de la vivienda a armonizar que una de las cosas que se limpian es la energía de “almas bloqueadas”, la primera reacción suele ser de sorpresa (y de susto).

Más sorpresa aún cuando les digo que en el 70% de las vivendas (ya te digo, normales y corrientes) que he armonizado había al menos un alma bloqueada, y que la gente seguía su vida… tan normal.

Un fenómeno más habitual de lo que pensamos.

Estamos acostumbrados a que la televisión y las películas nos ofrezcan una visión truculenta de las almas desencarnadas que conviven con nosotros. Los mal llamados “fantasmas”.

Y lo entiendo: el morbo vende.

Ojo: es cierto que en determinadas circunstancias pueden darse el caso de fenómenos muy intensos y de sensaciones “de muy mal rollo”. Situaciones en las que los habitantes de una vivienda pueden sentirse realmente mal por la presencia de una o varias entidades con mala leche. Situaciones en las que vivir en la casa se convierte en una verdadera historia de terror.

Pero no suele ser lo habitual.

Lo habitual es que las almas de personas que no han ido a la luz (o al lugar donde se vayan las almas al morir, eso no lo se) se queden pululando entre nosotros discretamente y sin hacer ruido.

 

¿Qué suelen sentir los habitantes de esas viviendas?

Hay muchos que no sienten nada. Nada de nada. Otros, los más sensibles, me explican que a veces notan:

  • Ruidos, golpes o pasos durante la noche.
  • Sensación de que alguien les mira y al volverse no hay nadie.
  • Ver sombras pasajeras.
  • Sentir frío en alguna habitación.

Pero a parte de estas sensaciones, las personas de esa vivienda seguían su vida diaria sin ningún otro problema ni dificultad. No vivían “con el miedo en el cuerpo”.

 

Tipos de almas o fantasmas que me he encontrado.

Al armonizar a veces pregunto a las almas algunos datos, por si fueran de utilidad a los propietarios de la vivienda. Pero tampoco me gusta preguntar demasiado. Por dos razones:

  • a) A veces mienten.
  • b) Porque les tengo respeto. Las respeto tal y como respetaría a cualquier persona viva. Para mí sería de mala educación hacer preguntas indiscretas, y menos si no nos conocemos.

 

Almas vinculadas a los propietarios.

Suele ser lo más habitual: el alma o almas detectadas son familiares de los actuales propietarios. Se quedan junto a sus seres queridos, porque los aman o porque tienen algo pendiente con ellos.

 

Almas no vinculadas a los propietarios.

Aquí me he encontrado varios casos, a cual más curioso:

a) Vecinos fallecidos: me he encontrado el caso de algún “fantasma” que pulula de piso en piso… por simple curiosidad. Como los abueletes que se dedican a mirar obras. Lo mismito. Como ya no están en la tercera dimensión, las paredes y puertas no son obstáculos para ellos.

b) Almas okupas (venían de visita y se han quedado): este es uno de los casos más curiosos… invitado que venía con “fantasma”, y a la hora de marcharse resulta que el “fantasma” se queda. ¿Por qué? Porque le gusta más la familia que vive en esa casa. O porque le gusta la casa en si.

c) Almas vinculadas al terreno:  suelen ser almas que creen seguir viviendo en la casa en la que vivían antes, por ejemplo en el caso de edificios construidos donde antes había una casa antigua. Son las “almas” de habitantes de otro tiempo, que siguen ancladas en su propio bucle temporal. Para ellas, su casa sigue teniendo la misma forma que siempre. Realmente creen que están en “su” casa, por eso no quieren irse.

 

Como ves, las almas con las que me he encontrado no son nada truculentas ni fantasmagóricas.

Hay taaaantas cosas que no vemos… y que están ahí, alrededor nuestro…

Si pudiéramos ver (por ejemplo) las ondas wifi que nos rodean, ¡sería para volverse loc@!

Imagina entonces lo mal que lo deben pasar las personas con percepción extrasensorial, que perciben sin quererlo a las entidades y las almas desencarnadas. ¡Y no pueden evitarlo!

Si ese es tu caso y este artículo te sirve para perder algo de temor a las almas bloqueadas, ya habrá hecho su trabajo.

 

Con amor,

maribel bernal

 

 

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