Amatista: la transmutadora de energía negativa


La amatista es una de las piedras más conocidas y apreciadas por el público en general.
Su espectacular color lila y su variada presentación en forma de geodas, drusas, tallada en esferas, pirámides o monolitos hacen de ella un elemento decorativo atractivo y que a la vez puede sernos muy útil para armonizar el hogar.

¿Cómo? Sigue leyendo, que te lo cuento.

esfera de amatista

 

Transmuta la energía negativa

El color violeta es el color de la transmutación por excelencia, de la transformación de lo negativo en positivo.

La amatista está especializada en actuar sobre la negatividad procedente de uno mismo.

Ligada a los chakras superiores (sexto y séptimo), esta piedra actúa sobretodo en la mente, aportando claridad y cambiando patrones de pensamiento tóxicos y obsesiones que nos hacen daño.

 

Uso personal

Si últimamente piensas que todo te sale mal y sientes que tienes mala suerte, la amatista es para ti.

Relaja las mentes estresadas, clarifica las ideas y te ayuda a ver las cosas de una manera más neutral. También ayuda a “soltar” a las personas que necesitan tenerlo todo controlado porque sino no están tranquilas.

pulsera de amatista

Es una piedra comodín, la puedes llevar en el lugar del cuerpo que prefieras: colgante, pendientes, pulseras, anillos. Si lo prefieres puedes llevar un canto rodado de amatista en el bolsillo.

 

Uso en casa

Nos suele pasar que al final del día es cuando más cosas tenemos que hacer. Llegamos de trabajar y hay que preparar la cena, bañar a los niños, sacar la ropa para el día siguiente, etc. Y cuando nos vamos a dormir llegamos a la cama cansados y alterados. Sin haber podido desconectar nuestro cerebro de preocupaciones y quehaceres.

Entonces nos tiramos un buen rato dándole vueltas a los problemas en la cabeza (y dando vueltas también en la cama).

Colocar una drusa o una esfera de amatista cerca de la cama nos invita a bajar el ritmo de la mente, reducir el nivel de estrés y nos ayuda a conciliciar mejor el sueño. Incluso puedes dormir con un canto rodado de amatista debajo de la almohada o sosteniéndolo en la mano.

drusa de amatista

 

También es una buena idea colocar drusas o geodas de amatista para limpiar el ambiente en las salas de estar, por ejemplo en una mesita cerca del sofá.

Son lugares en los que hay mucha circulación de personas ya que es donde recibimos a las visitas, los amigos, los parientes, etc. Y claro, cada uno de nosotros traemos nuestra propia “carga” de energía personal. 😉

Si tienes un centro de terapias o una consulta médica, colocar una drusa o geoda de amatista en la sala de espera ayudará a las personas que estén allí a ir relajando tensiones y temores.

Al sentirse más tranquilos, tus pacientes también estarán más receptivos durante el tratamiento. Eso será beneficioso para ellos y a la vez también para ti, ya que te “cargarás” menos.

 

Recarga de minerales

Las drusas y geodas de amatista también son un medio muy eficaz para recargar tus minerales.

Después de limpiarlas puedes dejar durante un tiempo tus piedras o joyas de minerales dentro de una geoda o sobre una drusa de amatista.

 

¿Drusa? ¿Geoda? ¿En qué se diferencian?

geoda

Geoda pequeña de amatista

Una geoda es una cavidad, una especie de “cueva” en el interior de una roca en donde ha cristalizado la amatista. Normalmente las encontramos a la venta en las tiendas partidas por la mitad, con lo que las puntas de amatista apuntan hacia el centro de la cavidad, creando un acumulador de energía. Esa energía es más potente en el centro pero al ser una cavidad abierta también se dispersa hacia afuera.

Drusa de amatista

Drusa de amatista

Una drusa no es más que un pedazo de una geoda. Puede ser cóncavo, convexo o plano. Las puntas de amatista apuntan hacia el exterior, dirigen su energía hacia afuera.

Limpieza

Pertenece a la familia de los cuarzos, lo que significa que tiene un alto grado de dureza (7) y soporta varios métodos de limpieza:

– 10′ sumergida en infusión fría de salvia, y posteriormente aclarado con agua bajo el grifo.

– 10′ sumergida en agua de mar, en agua de manantial o agua con sal marina. Posteriormente, se aclara bajo el grifo para eliminar la sal.

– pasar la piedra 7 veces sobre la llama de una vela o sobre humo de incienso. Vigilaremos que la llama/humo incida en todas las caras de la piedra.

– método de emergencia: limpiarla bajo el chorro de agua del grifo y poniendo toda nuestra intención en que la piedra se limpie bien por todas sus caras.

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