Christmas Burnout: el síndrome del estrés navideño


 

Se acercan las fiestas navideñas y esta época es vivida cada vez más como una fuente de estrés continuo.

¿Y tú? ¿Lo sientes así?

 

Navidad, Navidad, estresante Navidad

¿Vives estas fechas en un estado perpetuo de ansiedad? ¿Sueñas con que se acaben ya, y eso que todavía no han empezado?

Llevo tiempo dándole vueltas a este fenómeno. Algo que se está haciendo habitual porque cada vez lo oigo de boca de más gente:

Estoy “quemado”. La Navidad me estresa.

 

En qué consiste el Christmas Burnout

Como cualquier estrés, el origen del Christmas Burnout está en que nos sentimos desbordados por un exceso de obligaciones.

regalos

El “qué regalar” suele ser motivo de estrés

Obligaciones que nos autoimponemos por querer hacer lo que la sociedad espera de nosotros en estas fechas:

  • Asistir a la comida/cena de empresa (y ser simpátic@)
  • Romperte la cabeza pensando en qué vas a regalar a quién.
  • Comprar tooodas las participaciones de lotería que te ofrecen tus amigos.
  • Estar en reuniones familiares con parientes con los que no te llevas bien.
  • Socializar a tope, aunque lo que más te apetezca esos días sea quedarte en casa calentit@ y tranquil@.

 

Si te tomas estos quehaceres como obligaciones que debes hacer “porque toca”, si los haces aunque no los sientes, te estás alejando de ti mism@ y de tus necesidades.

Eso te hará vivir estas fechas con desgana, tristeza y mal humor. Desearás que se acaben aún antes de que hayan empezado.

 

¿Cómo vivir la Navidad en armonía?

Lo primero que puedes hacer es una lista enumerando qué aspectos relacionados con la Navidad te producen más estrés. ¿Las reuniones? ¿Los regalos? ¿La familia? ¿Las compras?

Lo segundo sería buscar alternativas para minimizar el estrés. Imaginar qué cambios podrías aplicar a cada uno de esos aspectos para hacerlos más llevaderos.

Por ejemplo:

  • Me estresan las grandes reuniones familiares porque no sé de qué hablar con mis parientes, no tengo nada en común con la mayoría de ellos.
  • Siéntate cerca de las personas con las que mejor te lleves. No te impliques en debates polémicos (futbol, política o religión) porque son una fuente de estrés muy importante.

 

  • Me estresa pensar en qué regalar a la familia: que sea algo que les guste, que no lo tengan, que sea educativo, que no valga excesivo dinero, etc… ufff… es pensar demasiado.
  • Haz regalos más emocionales, en conjunto y que incluso puedas disfrutar con esas personas: una cena con tus suegros en un restaurante, hacer de canguro de tus sobrinos para que sus papás se vayan de finde, etc.
cena

Regálate una velada gastronómica en familia

 

  • Me estresa ir de compras porque todos los centros comerciales en esas fechas son Mordor.
  • Evita los centros comerciales y compra en los comercios más pequeños o por internet.

 

  • Me estresa llevar a los niños a hacer cola para entregar la carta a los Reyes o Papá Noel.
  • Haz la cola a última hora, a la hora de comer o cuando haya menos gente. También puedes engatusar a los abuelos para que sean ellos los que acompañen a los niños 😉

 

Aunque en la mayoría de todos esos casos la respuesta más fácil es la más obvia. Simple pero radicalmente efectiva:

Si hay algo que no te apetece hacer, no lo hagas. - Tuitéalo       

 

 

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