¿Cómo sé que el péndulo me dice la verdad? 4



Esta es una pregunta que me he encontrado en los cursos muchas, muchas veces.

“¿Cómo sé que lo que me está diciendo es verdad?”

Pues en primer lugar te diré que… no lo sabes.
Y en segundo lugar te diré “¿eras neutral hacia la respuesta?“.

El péndulo es un instrumento que puedes mover de forma consciente e inconsciente.

Por ejemplo, puedes dibujar un símbolo en un papel y darle la orden: “muévete como este dibujo”.

O más fácil aún: cuando te compras un péndulo y quieres establecer las bases de comunicación con él, lo que haces es decirle: dame un SI y dame un NO.

Y el péndulo responde realizando el movimiento correspondiente a su SI y a su NO.

Aunque en este caso estés utilizando un control consciente (le estás dando una orden al péndulo) a ti te da igual que el SI del péndulo sea un movimiento en un sentido u otro. No tienes preferencia sobre la posible respuesta.

En cambio, si preguntas: “¿me va a tocar la lotería?” te puedo asegurar que nunca vas a obtener una respuesta neutra. ¿Por qué? Porque todavía no conozco a ninguna persona que, por muy espiritual que sea, no prefiera que la respuesta sea un SI.

¿Te das cuenta lo difícil que es ser neutral en según qué preguntas?

En el momento en que tú realizas las preguntas desde un estado de neutralidad absoluta, de serenidad emocional y desapego a la posible respuesta, es más fácil que la respuesta obtenida sea lo más parecido a la realidad.

Y fíjate que he dicho “lo más parecido” a la realidad.

Porque entre otros factores, hay que saber hacer las preguntas correctas.

Qué y cómo preguntar al péndulo

Dado que el péndulo es un sistema de respuesta binario (SI/NO), tendremos que adaptar las preguntas a esta forma de responder. Y si es una pregunta muy compleja, subdividirla en varias preguntas.

También puedes fabricarte un diagrama de respuestas:

Dibuja un semicírculo en un papel y le haces una serie de marcas equidistantes, de forma que te queda dividido en tantas partes como posibles respuestas haya.

En cada una de esas marcas, apunta una respuesta.
Luego sitúa el péndulo en el centro de la línea inferior y haz la pregunta. Deja que el péndulo se mueva solo hasta que te señale una de las marcas del semicírculo.

El péndulo no adivina.

No recomiendo usar el péndulo para hacer preguntas que personalmente te impliquen una carga emocional:

  • ¿Voy a ser rico?
  • ¿Me va a ir bien el negocio?
  • ¿Mi ex va a volver conmigo?
  • ¿Ese chico/a me quiere?

Fíjate también en la forma en que están redactadas estas cuatro preguntas. Son preguntas que difícilmente un péndulo podrá contestar (aunque tuviéramos una neutralidad del 100%), ya que implican a otras personas o se trata de eventos futuros.

Cuando se implica a otra persona en una pregunta estamos obviando su libre albedrío y su privacidad. Y lo más seguro es que, si no le hemos pedido permiso, no tengamos acceso a saber qué va a hacer esa persona con su vida.

Respecto al futuro, el péndulo nos puede decir si nuestra realidad (energética, emocional, mental, vibratoria…) en este instante está más o menos alineada con ese posible futuro.

Pero sabemos que el futuro no es inamovible. Cambia a cada instante en base a nuestras decisiones.

Cada micro-decisión, por pequeña que sea, nos alinea con una realidad u otra.

Recomendaciones para principiantes

Si te acabas de comprar un péndulo y quieres practicar con él, te recomiendo que empieces con preguntas muy básicas, sobre las que no tengas preferencia en la respuesta y que no impliquen a otras personas ni eventos futuros.

De esta forma podrás practicar y obtener soltura sin preocuparte porque la respuesta sea verdadera o no, ya que para ti esa respuesta no tendrá mayor trascendencia. ¿Me explico?

Puedes preguntar cosas sobre ti:

  • ¿Me llamo [pon tu nombre aquí]?
  • ¿Tengo XX años?
  • ¿Vivo en [pon aquí tu ciudad]?

Poco a poco puedes ir aumentando la complejidad de tus preguntas, pero que sean siempre enfocadas a ti y tus necesidades:

  • ¿Este alimento me conviene?
  • ¿Necesito [lo que sea] en este momento?

Con el tiempo y la práctica aprenderás a sentir, y a sentirte.

Y por tanto a discernir cuando estás en buenas condiciones para la práctica de la radiestesia y cuando es mejor que lo dejes para otro momento.

Espero que te haya gustado este artículo y que arroje un poco de luz a tus posibles dudas sobre el uso del péndulo.

Con amor,

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