El día de todas las Almas


Llevo unos días leyendo artículos sobre el significado del día de hoy. Y quería compartir contigo mi visión particular.
No te voy a hablar de tradiciones, ni del origen de lo que se celebra, ni voy a explicarte ningún ritual en concreto.

Simplemente siento la necesidad de expresar mis sentimientos sobre hoy, día de Todos los Santos. Quizás te sientes como yo y no sabes el por qué…

¿Y qué diantres celebro yo hoy?

Tengo la impresión de que el espíritu de Halloween cada vez se hace más presente entre nosotros. Y esto no me parece ni bien ni mal. Es una realidad social y como tal pienso hay que aceptarla y fluir con ella.

Pero hay cierta parte de ese influjo “halloweeniano” que no me gusta. Que me genera cierta inquietud…

Y es que se está integrando a medias. Únicamente la parte superficial.

Se está celebrando Halloween sin consciencia.

 

Percibo que en ese día se produce una apología de los sustos, la sangre, lo macabro, el miedo y el terror.

Eso genera un ambientillo energético que por muy divertido que pueda parecer, si reflexionas un poco sobre ello te puede poner los pelos de punta.

Porque en días como hoy mucha gente aprovecha esta energía generada como “combustible sutil” para hacer el mal.

Cuando comprendes la naturaleza energética del Ser Humano, que somos seres vibracionales y que reaccionamos (y nos relacionamos) a través de lazos energéticos, empiezas a ser consciente de cómo nos afectan ciertas fiestas y celebraciones.

Si alimentamos el egrégor colectivo del miedo, del terror, de lo macabro… a través de nuestros actos o rituales, estamos contribuyendo a que esa nube de la que se alimentan ciertos sectores sea cada vez mayor.

¿Y cómo celebrar Halloween sin apelar a la energía del miedo?

Hoy he caido en la cuenta de que es la onomástica de mi hija mayor. Y eso me ha producido un pequeño “click” en mi cerebro. Ahora ya sé qué puedo celebrar:

Hoy celebraré que es el día de Todas las Almas.

Y esas Almas somos todos nosotros. Todos los Seres Humanos. Porque fallecidos o no, todos somos un Alma.

Acordémonos de nuestro linaje familiar, que también fueron Almas encarnadas.
Que realizaron su papel en la vida de la mejor forma que sus circunstancias y la historia que les tocó vivir, les permitieron.

Por todas esas Almas. Por todas las Almas de la Humanidad…

Hoy os Honro con Alegría y Agradecimiento.

 

 

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