La correspondencia astral de las enfermedades 2


Se dice que la mayoría de las enfermedades tienen su origen en el cuerpo emocional/mental de las personas, y que la materialización ocurre de arriba hacia abajo, desde más afuera hacia más adentro.

Un pensamiento recurrente u obsesivo puede desencadenar un estado emocional concreto que sirva de “caldo de cultivo” para la enfermedad, que sería la cristalización de esa emoción sostenida durante mucho tiempo.

Obviamente no quiero generalizar, pero en las enfermedades o dolencias más comunes suele ocurrir así: gripes, resfriados, dolores intestinales, dolor de cabeza…

De lo que no se oye hablar es de la “equivalencia en el astral” de las enfermedades.

¿Existe una versión en astral para cada enfermedad?

 

Un par de ejemplos

Esta semana mis hijos pasaron por un proceso gripal importante.

Y siempre que están malitos les hago alguna limpieza energética porque, en mi experiencia, quitarles “bichitos” les ayuda a recuperarse más rápido.

Dolor de garganta y pactos de silencio

Al testar a mi hija mayor, que se quejaba de dolor de garganta, me salieron tres cosas bastante llamativas, por la similitud con su malestar:

-> Una energía de tipo “juramento de silencio”.

-> Una energía que provenía de una vida pasada.

-> Un “secreto” proveniente del sistema familiar.

Y todo ello adivina dónde… pues en la garganta. Blanco y en botella.

A partir de aquí se trata de limpiar lo que se encuentre y de atar cabos, si se quiere.

Testar lo que una persona enferma necesita limpiar, le puede ayudar a tomar conciencia de que lo que le ocurre tiene algún punto de “lógica” energética (aunque de entrada esto parezca una película)

La gripe de los niños continuaba su curso normal. Te confieso que tampoco esperaba una curación “milagrosa” y repentina, ya que los niños también necesitan hacer trabajar su sistema inmune. Pero el dolor de garganta de mi hija mejoró al poco tiempo.

Un niño "sellado"

Un par de días después, mi hijo pequeño me despertó de madrugada. Y al ver su carita se me cayó el alma al suelo…

La fiebre le había resecado e hinchado tanto los labios que mientras dormía se le había formado una costra entre ellos.

Literalmente no podía abrir la boca.

El pobre se asustó, claro (y yo más). 

Resolví la situación como pude, nos volvimos a dormir (lo que pudimos) y al día siguiente le hice la limpieza energética que ya había retrasado demasiado.

En mi cabeza rondaba la idea de que pudiera estar relacionado con el mismo pacto de silencio que su hermana, o algún tipo de secreto o cosa similar.

Pues para mi sorpresa no encontré ni juramentos, ni promesas, ni pactos de silencio, ni nada que proviniera de vidas pasadas, ni de ancestros, ni nada.

Simplemente a mi hijo le habían puesto un SELLO en la boca.

¿Por qué, quién y para qué? Ni idea…

Le quité el sello y al día siguiente la hinchazón bajó y, por suerte, por la noche no se le volvieron a pegar los labios. Pero… ¡menudo susto!

 

¿Todo tiene su correspondiente versión astral?

Estos dos casos te los he compartido porque para mi son tan evidentes… claros ejemplos de cómo un determinado malestar físico tiene una correspondiencia en astral. Ya sea en forma de objeto artificial (el sello) como de memoria de otras vidas (el pacto de silencio).

Pero… ¿cualquier enfermedad tiene su versión astral y es la misma para todo el mundo?

Eso no lo sé, por mi parte sería muy atrevido afirmar que si… sin haber analizado todas y cada una de las enfermedades existentes (cosa que no he hecho).

También es cierto que cada persona es un mundo. Cada uno de nosotros tiene su mochila de traumas, asuntos que resolver, personalidad, puntos débiles en nuestro cuerpo, etc. Por tanto podemos manifestar las mismas enfermedades de diferentes maneras.

Pero en el caso de enfermedades que para mi no son naturales, podríamos llevarnos algunas sorpresas…

El Omicrón astral

A principios de 2021 estaba realizando la formación en detección de entidades astrales parásitas, y por casualidad durante las prácticas las participantes encontramos cosas muy curiosas.

Era justo la época en que estaba en auge la famosa “variante Omicrón”… y casi todo el mundo la acababa pillando, con lo cual teníamos un extenso abanico de personas que testar.

Pues en todas las personas enfermas testadas aparecían tres o cuatro entidades parásitas comunes. Siempre las mismas.¡Qué curioso!

Más otra entidad misteriosa que no teníamos en las listas. Una especie de petróleo negro que aparecía adherido a órganos (normalmente en los pulmones), expandiéndose en una especie de metástasis hacia otras partes del cuerpo.

Acabábamos de detectar la versión astral del famoso “Black Goo”, sustancia de la que algunos youtubers se están haciendo eco últimamente.

Para mi, esta es una enfermedad no-natural (no es producto de la evolución natural de cualquier microorganismo del planeta, sea virus o bacteria). 

Así que encontrar cosas tan raras en su versión astral, no me sorprende para nada.

Con amor,

maribel bernal
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